Marcos e Igal estudiaron el bachillerato fuera de su país. Mientras Igal crecía, oía historias de Marcos como tutor de los pequeños, jefe de cadetes y profesor particular de matemáticas, y además capitán de fútbol y de rugby. Cuando Igal llegó descubrió que solo hacía falta una actividad, así que llamó a Marcos y le preguntó: «¿Por qué hiciste todas esas cosas?». Marcos le respondió: «Cuando voy a algún sitio, quiero dejar huella, quiero que se me recuerde». Ese es el espíritu que queremos transmitir a nuestro equipo: el espíritu de la excelencia, el trabajo en equipo y la búsqueda de la grandeza.
La seguridad empieza con las personas y la cultura adecuadas
Creamos herramientas de seguridad en la nube seguras, escalables y de alta disponibilidad. La mejor forma de conseguirlo es una cultura centrada en la excelencia y el trabajo en equipo, que dé a nuestro equipo margen para hacer su mejor trabajo.
Nuestros valores
Generosidad y trabajo en equipo
Contratamos a personas muy ambiciosas, pero valoramos la generosidad y creemos que el éxito del equipo importa más que el individual. Animamos a nuestro equipo a ayudarse, a compartir lo que sabe y a trabajar en conjunto para llegar a objetivos comunes.
Por qué importa el equipoBúsqueda de la excelencia
Creemos en la mejora continua y siempre intentamos ser mejores. Animamos a nuestro equipo a arriesgarse, a probar cosas nuevas y a aprender de sus errores.
Cómo buscamos la excelenciaHacer posible lo imposible
Nada es imposible, solo que todavía no hemos tenido tiempo de hacerlo. Animamos a nuestro equipo a pensar en grande, a ser audaz y a cuestionar lo establecido, en un entorno donde la gente se siente con libertad para asumir retos nuevos y ampliar los límites de lo posible.
Cómo lo conseguimosA medida que nuestro negocio crezca y cambie, nuestra cultura cambiará con él. Lo que no va a cambiar es el foco en la excelencia y nuestro empeño en que Keytos siga siendo un sitio donde gente extraordinaria pueda hacer el mejor trabajo de su vida. Si esto le entusiasma, es probable que aquí esté a gusto. Pero Keytos no es para todo el mundo, así que siga leyendo.
Una historia breve sobre nuestros cofundadores
La importancia del equipo
Creemos que lo que hace extraordinario a un sitio de trabajo no es una oficina bonita ni la comida gratis y los masajes, aunque tenemos algunas ventajas de ese tipo. Son las personas. Imagine trabajar con compañeros excepcionales, muy buenos en lo suyo y todavía mejores trabajando juntos. La trayectoria deportiva de nuestros cofundadores nos ha llevado a pensar el equipo como un equipo deportivo profesional, no como una familia. Las familias se basan en el cariño incondicional. También pueden funcionar mal y no rendir al máximo. Un equipo deportivo profesional, en cambio, se centra en el rendimiento y en poner a la persona adecuada en cada puesto, aunque eso signifique dejar salir a alguien a quien se aprecia para fichar a alguien mejor.
Cada persona del equipo tiene habilidades distintas, pero buscamos fortalezas comunes que nos hagan mejores juntos. Estas son las cualidades que valoramos:
Generosidad
Busca las mejores ideas con humildad; busca lo mejor para Keytos, no para usted ni para su equipo; dedica tiempo a que los demás salgan adelante. Las ideas no tienen rango: da igual si viene de nuestro ingeniero más veterano o de quien está haciendo prácticas de verano, la que se lleva adelante es la mejor idea para el equipo.
Criterio
Mira más allá del parche a corto plazo y prefiere la solución de fondo; decide con acierto aunque haya ambigüedad; usa los datos para afinar su intuición.
Honestidad
Da y recibe comentarios de buena gana; habla con claridad de lo que funciona y de lo que hay que mejorar; reconoce sus errores abiertamente y comparte lo aprendido.
Curiosidad
Aprende rápido y con ganas; le interesan las ideas de los demás tanto como las suyas; es humilde con lo que todavía no sabe.
Resiliencia
Se adapta rápido cuando cambian las cosas; toma decisiones difíciles sin darles mil vueltas ni dejarlas para después; se crece ante un reto duro.
La keeper test
Hablar de valores es fácil; vivirlos, bastante más difícil. Nos esforzamos por exigirnos entre nosotros que se cumplan, sobre todo a quienes dirigen, porque la excelencia y la honestidad van de la mano.
Como alguien que rinde mucho en cualquier puesto es varias veces más eficaz que la media, nuestro equipo se mueve por el rendimiento, no por la antigüedad ni por la lealtad incondicional. Por eso también cuidamos tanto una cultura de alto rendimiento. Para atraer y retener a gente excepcional pagamos en la parte alta del mercado para ese puesto y esa ubicación: una estimación de lo que esa persona podría ganar en un puesto parecido en otra empresa, y de lo que pagaríamos por conservarla o sustituirla.
Esperamos que quienes dirigen desarrollen talento de verdad. Y para asegurarnos de que tienen a la persona adecuada en cada puesto, les pedimos que apliquen la "keeper test" de Netflix: preguntarse "si X quisiera irse, ¿pelearía por retenerle?" o "sabiendo lo que sé hoy, ¿volvería a contratar a X?". Si la respuesta es no, creemos que lo más justo para todos es separarse pronto.
En abstracto, la keeper test puede sonar temible. En la práctica, animamos a todo el mundo a hablar con su responsable con regularidad sobre lo que va bien y lo que no. Eso evita sorpresas. Además, quienes dirigen valoran a cada persona por su trayectoria completa, y no solo por los errores o por las apuestas que no salieron. En un equipo hace falta gente que cuestione lo establecido y pruebe cosas nuevas, así que acompañamos a las personas en los baches pasajeros.
Por brillante que sea alguien, en nuestro equipo no hay sitio para quien no trate a sus compañeros con decencia y respeto. Cuando se junta gente con talento que trabaja bien entre sí, que confía en las intenciones del otro y respeta sus diferencias, se tiene un equipo potente; sin respeto ni confianza no se tiene nada.
La búsqueda de la excelencia
Los directores de Keytos son en su mayoría personas que acabaron frustradas en sus trabajos anteriores, donde las decisiones venían de arriba, había poca transparencia y costaba mucho cambiar algo, o incluso sacar adelante lo básico. En Keytos buscamos inspirar y dar margen más que gestionar, porque la gente tiene más impacto cuando puede decidir sobre su propio trabajo.
Por eso nos esforzamos en desarrollar buen criterio para decidir en todos los niveles de la empresa, y nos enorgullece la poca, no la mucha, cantidad de decisiones que toma la dirección. Esperamos que quienes dirigen den contexto, no control: que faciliten a su equipo el contexto y la claridad necesarios para decidir bien, en vez de intentar controlarlo todo. También ayudamos a aprender compartiendo mucha información internamente, incluida nuestra sesión semanal de aprendizaje, en la que cualquiera puede enseñar algo interesante que haya aprendido.
Hace falta una persona especialmente responsable para crecer con tanta libertad: alguien con iniciativa, consciente de sí misma y disciplinada, que no espere a que le digan qué hacer y que recoja la basura como lo haría en su casa. Dicho esto, dar contexto en vez de control no es lo mismo que desentenderse. Quienes dirigen tienen que estar metidos en el trabajo que ocurre a su alrededor y acompañar de verdad a su equipo. También les toca intervenir cuando alguien está a punto de tomar una decisión poco ética o que podría dañar seriamente a Keytos, en una crisis, o cuando una persona nueva aún no tiene todo el contexto.
Como intentamos contratar a gente muy motivada que quiere lo mejor para su equipo, procuramos tener las mínimas reglas posibles. Queremos que haga su mejor trabajo. Para las vacaciones, los gastos de viaje, el horario y demás, tenemos una política muy simple: "Haga lo mejor para Keytos". Si necesita desconectar e irse de vacaciones, basta con avisar a su responsable: no hay un máximo de días, ni política de gasto, ni nada parecido.
Puede parecer que tanta libertad llevaría al caos. En realidad, aunque hemos tenido nuestra buena ración de fracasos, y alguna persona se ha aprovechado de nuestra cultura, apostar por la autonomía individual ha construido un negocio con mucho éxito y muchas oportunidades para que la gente se desarrolle y crezca.
Esa búsqueda de la excelencia es también la razón de que intentemos mejorar continuamente nuestra cultura y nuestros procesos, en vez de conservarlos. Cada persona que llega ayuda a dar forma a cómo trabajamos y encuentra maneras nuevas de lograr más juntos. Eso mejora la experiencia de nuestros miembros, de nuestro equipo y de nuestros clientes.
La mejor forma de ilustrarlo es con una cita directa de nuestro manual del desarrollador, escrita por nuestro CEO:
"Mantenga la curiosidad, diviértase y trate siempre de mejorar. Está en Keytos, y eso significa que creemos que es uno de los mejores desarrolladores del mundo, así que actúe como tal. Probablemente me haya oído decirlo en muchas reuniones, pero si no le parece que el código que escribió hace 6 meses es una mierda, significa que no está aprendiendo ni mejorando (esto no es una invitación a escribir código de mierda hoy)."
Hacer posible lo imposible sin dejar de pasarlo bien
En Keytos es nuestro increíble equipo de gente con talento quien convierte lo imposible en realidad. Algunas de las herramientas que hemos desarrollado las daban por imposibles los expertos del sector, y nuestro equipo las sacó adelante (y apenas estamos empezando 😉). ¿Cómo? Centrándonos en el camino y no solo en la meta. Enfrentarse a retos enormes puede imponer, pero concentrándonos en las variables que sí controlamos y disfrutando de verdad del proceso, hemos encontrado nuestro camino.
Por eso no solo damos prioridad a la competitividad y al empuje, sino también a pasarlo bien: al fin y al cabo, va a pasar muchísimas horas trabajando, así que mejor que sea en algo que le guste. Esa energía juguetona no se queda dentro; también se nota en nuestro marketing.
Y como ninguna declaración de cultura que se precie está completa sin un poco de latín, terminamos con un guiño al lema de nuestro colegio: Terar Dum Prosim, "que me consuma sirviendo".
¿Cree que encajaría aquí?
Keytos es 100% propiedad de quienes trabajan en ella. Quienes construyen Keytos son los dueños de Keytos.